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RT @jmguardia: Las fuentes de la Moncloa dicen que el gobierno no va a pedir el rescate. Vale pero, ¿qué dicen los parterres? #sorryagain14 hours ago
El 25 de septiembre fue el día en que se organizó una manifestación que quería rodear el Congreso de los diputados. Ese día se hizo famoso el camarero Alberto Casillas, bautizado como “héroe del 25-S”.
En un primer momento, la fotografía de lo que pasó ante el bar donde trabaja Casillas llevaba un pie de foto de la agencia Efe que, por ejemplo, publicó El País: “El dueño de un restaurante se enfrenta con quienes lanzan objetos a su establecimiento.”
Pero el pie de foto fue puesto en duda por diversas fuentes, entre otras, Fixmedia, un proyecto que consideré interesante en su momento pero que no está cumpliendo mis expectativas en absoluto.
Ésta es parte de la conversación que mantuve en Twitter con los de Fixmedia, que insistieron en su versión.
En un intento de corregir la noticia, la estropearon y cambiaron la interpretación de los hechos: según ellos, en realidad, el camarero se enfrentó con los antidisturbios para que no entraran en el bar.
La segunda interpretación me pareció forzada, sólo había que mirar los vídeos que estaban colgados en YouTube para comprobar que los nervios de Casillas eran en doble dirección: los energúmenos que tiraban piedras contra el bar y los vociferantes que gritaban desde dentro del bar. Si los antidisturbios hubieran querido entrar, lo hubieran hecho. Igual que obraron con brutalidad dentro del Metro podían haberle apartado y haber entrado, es evidente.
Luego vino la peregrinación de Casillas por radios y televisiones.
Hoy se ha publicado un vídeo que desde otra perspectiva ofrece una visión más amplia de lo que sucedió el 25 de septiembre. El vídeo es casi una parábola de cómo un relato puede suplantar la realidad. Fijaos en las decenas de cámaras haciendo fotos de lo que no está pasando. Lo que estaba pasando era que unos manifestantes estaban apedreando un bar, los antidisturbios están protegiendo el bar, pero las fotos son del personaje que, brazos en cruz, nervioso, alterado guarda la puerta de su bar.
Tras los hechos se desmorona. Se ve que lo ha pasado mal. Le felicitan, le dan golpes en la espalda, le aplauden… al día siguiente verá su foto en los periódicos, le llaman de radios y televisiones. El relato se reelabora.
He dedicado muchos cientos de palabras al diario El País y lo he hecho porque me parece un medio sin el cual no se puede entender la sociedad española contemporánea. Si me pareciera irrelevante no le hubiera dedicado tantas horas. Es evidente que no estoy de acuerdo con su línea editorial, que ha manipulado y manipula sin rubor, que ha tenido periodos oscurísimos durante el “felipismo”, que su grupo editorial, Prisa, consiguió durante años unas ventajas gubernativas insólitas en un estado de derecho.
No me complace ver la situación actual del diario, el espectáculo está resultando pavoroso. Quizá porque es el primer gran diario que se deshace ante la opinión pública, gracias a los medios sociales.
El Comité de trabajadores mantiene un blog y tiene una cuenta en Twitter, en donde van dando cuenta de la situación del diario tras el anunciado ERE en el que echan a más de 100 periodistas – los más veteranos- mientras el consejero delegado de Prisa, Juan Luis Cebrián sigue cobrando un sueldo estratosférico, 14 millones de euros anuales. Para poner la guinda al pastel, se permitió comentar “no podemos seguir viviendo tan bien” cuando anunció los despidos.
Miguel Roig, periodista de Expansión, hacía ver lo pretencioso del sueldo en cuatro tuiteos.
Hoy los periodistas de El País escribieron esto en su blog: La redacción de EL PAÍS exige la dimisión del director del diario. En ese post cuentan que varios periodistas han sido amenazados por declarar una huelga de firmas, es decir, por negarse a firmar su trabajo.
Es lo que ocurre cuando alguien ve el periodismo a través del canuto de su empresa: puros intereses de grupo, cero función social y alienación al poder. Indudablemente, hay que traer de casa cierta disposición genuflexa, pero creo que una visión más universitaria y menos empresarial del periodismo no hubiera acentuado esa disposición. Opinable, por supuesto.
Y aquí explico por qué pienso que eso es así. Añado, el periodismo es demasiado importante para dejarlo en manos del estado o de las empresas, igual de peligroso que dejar la medicina o el derecho.
Mark S. Luckie es un periodista que trabajó hasta junio de este año 2012 en The Washington Post y que ahora está trabajando en Twitter como “creative content manager for journalism“, lo cual se puede traducir como “gestor de contenidos creativos para el periodismo” (creo). En su biografía de Twitter se describe como “Manager of Journalism & News”.
Su cuenta en Twitter es @marksluckie. Recomiendo seguirle porque da muchísimas pistas sobre lo que Twitter puede aportar al trabajo periodístico.
Estos días está realizando varios webinars con la National Press Foundation
Ayer habló de “Reporting with Twitter”.
Abajo tenéis el vídeo de la clase, con preguntas del público online incluidas. Yo la cogí ya empezada pero me llamaron la atención estos consejos:
Cuando se dé una información escrita por uno mismo en el medio, incluir en el tuiteo el nombre de usuario de las personas que forman parte de la noticia, de las fuentes y un enlace con la noticia. Está demostrado que eso involucra a la audiencia.
Tuitear eventos en tiempo leal. Aumenta los seguidores. Luego puedes incorporar esos tuits en el reportaje.
Twitter es más que 140 caracteres, es vídeo y foto. Por ejemplo CSPAN incluye infografías.
Deberías compartir también lo que estás leyendo. Muy importante en mi opinión. Incluso si son informaciones de otros medios.
No es sólo una herramienta de promoción sino de escuchar y conversar
Sobre si es conveniente tuitear repetida la misma historia. Sí, pero mejor no exactamente lo mismo sino otra faceta o redacción sobre esa historia. Hay que tener en cuenta, además, que la gente probablemente no es la misma que ha visto el primer tuiteo.
Parecido a lo anterior. También se puede hacer hemeroteca y tuitear una pieza periodística que ya hemos tuiteado hace días (semanas o meses) y venga al caso por la actualidad, tuiteando algo que hayamos escrito en el pasado y se ponga de actualidad.
Hace unas semanas y tras ocho largos meses de intentarlo de modo infructuoso, los representantes de las protectoras de animales fueron finalmente recibidos por el presidente de la Diputación de Pontevedra. En un alarde de magnanimidad, Rafael Louzán se había dignado a recibirlos aunque, en sintonía con los métodos que lleva usando desde que abandonó su condición de bedel y se metió en esto de la política, no les hizo el menor caso, les trató con desdén, y despreció olímpicamente a sus visitantes que abandonaron el despacho con mayor frustración aún de la que llevaban cuando entraron. Aquellos honrados y comprometidos ciudadanos deseaban mostrarle al presidente su preocupación ante la política que Louzán ha elegido ejercer para la recogida de perros callejeros en unas instalaciones que de él y la Diputación dependen y que ha decidido poner en manos de una empresa privada. El colectivo naturalista sospecha, y probablemente con razón, que esa perrera va a convertirse simplemente en un centro de exterminio programado que en lugar de recoger a los canes abandonados los sacrificará en masa. Así se lo comunicaron y la única respuesta que recibieron fue “a mí los perros me la sudan”. Louzán lo repitió varias veces para que quedara claro su compromiso con las responsables apetencias de aquella parte de los que no son otra cosa que sus administrados, contribuyentes al fin y al cabo que le pagan con sus impuestos el salario que recibe. Todo ello demuestra que es un ser inhumano que ni siquiera respeta a los perros, y eso le invalida ya como representante de los ciudadanos, es decir, como políticos.
A Louzán, en realidad, se le suda todo aquello que no le renta, y le importa muy poco qué reglas necesita vulnerar, qué leyes tendrán que ser conculcadas y a quién o a qué va a inferir un daño irreparable. Como no tiene la más mínima ilustración ni se ha propuesto aprender nada porque nadie le ha exigido un mínimo de formación ni una cuota razonable de moralidad, ha entendido que presidir una Diputación consiste en hacer lo que a uno le venga en gana aireando su condición de hombre hecho a si mismo y ejemplo singular de olfato político y capacidad de supervivencia. Y ciertamente, su carrera política responde a ese modelo lamentable que en el Partido Popular ha calado hondo y ha dado al mundo ejemplares como el presente. Desde su condición de conserje en el municipio de Ribadumia donde nació, fue braceando para ser primero concejal de su pueblo, más tarde diputado provincial y finalmente, presidente de una Diputación a la que ha desprestigiado permanentemente con sus prácticas arbitrarias, su nulo sentido de la equidad y la justicia, sus maneras de tiranuelo de aldea y su insoportable y vana insolencia.
Todas las semanas alumbran una frase que se repite como un eco por los recovecos de las redes sociales -las virtuales y las de verdad- hasta que retumba como un trueno. La que termina ha producido muchas, pero me quedo con la pregunta de Gervasio Rodríguez Acosta, presidente de Vendex, a la jueza de Lugo: «Señoría, ¿pero cómo creen que se consiguen las adjudicaciones?». La jueza y casi todos sabemos cómo se consiguen. Estamos hartos de saberlo: con Rolex, con sobres de dinero, con cacerías y putas…
¿De qué forma ha influido Twitter en los medios de comunicación? Ha influido en varios de los procesos de los medios. En primer lugar, en la investigación de las noticias, los medios se enteran a través de Twitter de acontecimientos y acceden a fuentes y testigos con una facilidad mayor. También influye en los contenidos de los medios, que toman de Twitter tendencias de la opinión pública y las convierten en noticia. Algunos medios prestan atención a lo que la audiencia dice de ellos, rectifican errores, atienden a sus peticiones, de manera que Twitter se convierte en un canal de detección de información sobre el impacto de los contenidos de los medios en la audiencia. Hay medios que incluyen tuiteos de la audiencia en su edición impresa, como El Mundo, como Tuiteos al director, que complementan las cartas al director. Los medios hacen un uso obvio de Twitter como difusor de sus contenidos, ya que Twitter es un canal de difusión potencialmente masivo. Esos usos son los más habituales, pero las cuentas de los medios interactúan muy poco con la audiencia, apenas enriquecen sus mensajes en Twitter, lo cual diluye la eficacia de su comunicación en esa plataforma. Casos más graves y reales son elevar a rango de noticia bulos difundidos a través de Twitter, la amplificación de rumores y el dejarse engañar por perfiles falsos que suplantan a personalidades.
¿Por qué Twitter consigue convertir en noticia cosas que serían anecdóticas? Ej: el tupper lanzado contra Esperanza Aguirre. No es Twitter el que lo convierte en noticia, son los medios. Es un recurso fácil acudir a Twitter y ver cuáles son los trending topics en España a una hora determinada. Eso se convierte en noticia en los medios, que a su vez refuerza el trending topic en Twitter. Los medios y Twitter son vasos comunicantes, muchos de los trending topics surgen de las noticias de los medios. El trending topic no es la opinión pública, un trending topic no es ni siquiera un tema, es una palabra o palabras ”emergentes” en un periodo de tiempo determinado en Twitter. Por poner un ejemplo, “crisis” seguro que es una de las palabras más utilizadas en Twitter en España durante los últimos años, pero su misma permanencia hace que no sea trending, novedoso. ¿Este efecto de elevar a noticia lo que sería anécdota ocurre también en otros países? No tengo un conocimiento amplio sobre el uso que los medios de otros países hacen de Twitter, salvo casos puntuales. De todas formas, la importancia que los medios españoles dan a Twitter es más alta que la que le dan países vecinos como Francia, Portugal o Italia. Twitter ha tenido un gran éxito de penetración en España, si lo comparamos con otros países europeos. Eso lleva a que los periodistas españoles le dediquen más atención que sus colegas de otros países. También los periodistas españoles son especialmente aficionados a Twitter y cuentan con más seguidores que sus colegas europeos. ¿Realmente sirve Twitter para derribar dictaduras y liberar a los oprimidos? Ejs: Primavera árabe, Ai Wei Wei. Twitter es una herramienta, desde ese punto de vista sirve para lo que sus usuarios decidan. Sus capacidades son la comunicación masiva, al modo en que estaba reservado para los medios, su rapidez. Pero también tiene limitaciones, lo efímero de los tuiteos es una de las más importantes. La atención está impactada continuamente por asuntos nuevos, lo cual puede contribuir a pasar superficialmente por temas de profunda injusticia que permanecen en el tiempo y que no son noticia. Twitter es el reino de lo emergente, no de lo importante. ¿Un medio de comunicación puede prescindir de Twitter? Sería una opción, todo depende de qué medio de comunicación se quiera ser. Se puede optar por esa vía pero en principio sería renunciar a un medio de informarse, de difundir información y de establecer lazos con la audiencia. ¿Hasta qué punto sirve Twitter a medios de nueva creación? Ej: eldiario.es, jotdown, yorokobu, Mongolia. Creo que Jotdown es especialmente eficaz en Twitter. Por ejemplo, tienen la costumbre de extractar declaraciones de los entvistados y tuitearlas, junto al enlace con la entrevista. Es una manera de apelar a la atención de la audiencia que funciona muy bien. También la buena periodificación de los tuiteos que hace Jotdown. No envía varios tuiteos sobre sus contenidos cada pocos minutos, sino que escoge -supongo que porque sabe las mejores horas para hacerlo- el momento en que lanza un tuiteo. También están pendientes de la conversación generada alrededor de sus contenidos e interactúan con la audiencia. ¿Quién tiene más poder desde el punto de vista periodístico: Twitter o Facebook? Como fuente de impactos, Facebook es más importante que Twitter, es decir, los medios online reciben más visitas desde FB que desde Twitter. Twitter tiene la ventaja de que la inmensa mayoría de sus contenidos son públicos, de manera que resulta fácil encontrar gran cantidad de información o fuentes sobre un tema determinado. Esto ocasiona también algunos de los errores mencionados en la primera pregunta, se difunden sin contrastar informaciones falsas. En cuanto a la riqueza de información Twitter es el moderno teletipo, pero ahora con millones de usuarios. Es necesariamente superficial, nadie puede basar su dieta informativa exclusivamente en Twitter, que carece de relato que le dé sentido. Eso hace que cada vez más necesitemos periodistas que doten de sentido el aluvión de datos que recibimos los usuarios.
De febrero a julio de este año estuve realizando una estancia de investigación en la Universidade do Minho en Braga (Portugal) con la beca José Castillejo del Ministerio de Educación. Esos seis meses me vinieron de maravilla para profundizar en lecturas y también para descubrir herramientas nuevas.
SocialBro está orientada –como su creador me indicó en un tuiteo- para la monitorización de usuarios pero no para la captura de contenido. Tiene otro aliciente y es que es una empresa creada por unos cordobeses y da gusto ver que las startups españolas también tienen éxito.
Para la captura de contenido existen las otras dos herramientas mencionadas. Me gustó especialmente la hoja de cálculo de Hawksey (sobre todo porque es gratis). La hoja captura los tuiteos de los usuarios que se indiquen. Tiene una desventaja para la investigación y es que no captura los retuiteos que hacen esos usuarios, sólo los tuiteos de respuesta o los tuiteos originales. Tenía otras hojas de cálculo para capturar followers y amigos, lo digo en pasado porque, desgraciadamente, durante estos meses de investigación Twitter ha cambiado su política de datos. En el mes de junio de este año introdujo una serie de cambios que venían a hacer más restrictivo el modo en que se podía hacer uso de los datos de su plataforma. Hawksey se vio obligado a retirar alguna de sus hojas de cálculo en Google, debido a un requerimiento expreso por parte de Twitter y, de hecho, la hoja de cálculo dejó de conseguir conectarse con Twitter, de manera que la pude utilizar sólo en algún caso.
DiscoverText es una potentísima herramienta que captura texto en múltiples formatos –también de Twitter- y que permite organizar plantillas de análisis de contenido creando códigos y elaborando estadísticas, todo ello online. Lo estuve usando durante varios meses en la versión beta y pude comprobar las posibilidades que la herramienta proporciona. Tuvo algunos fallos -que se fueron solucionando en los meses de prueba- como que a veces no guarda alguno de los códigos que se introducen. Tras los meses de prueba, para poder descargarse los archivos necesita de una licencia profesional y una tasa de recuperación de datos que me pareció adecuada en su coste y opté por usar. Sigo usándola y es de lo mejor que me he encontrado.
Ricardo Galli (@gallir) tuiteó sobre este libro que veis al lado, “Trust Me, I’m Lying: Confessions of a Media Manipulator” .
Me he bajado un fragmento del libro y leído alguna crítica sobre él. En resumen, se trata de las confesiones de un manipulador de medios y blogs. Tiene 25 años. Es experto en medios sociales y su experiencia la utilizó para explotar la debilidad del periodismo actual y el ansia de los bloggers por hacerse con novedades. Por ejemplo, para crear polémica alrededor de una película, él mismo saboteó y fotografió vallas publicitarias de la película e hizo circular la noticia de que gente contra la película boicoteaba su estreno. Eso hizo que los boicots se multiplicaran y que la película ganara una notoriedad que no tenía.
Si hay algo que caracteriza nuestra sociedad occidental es la frivolidad con la que se afronta la vida, por supuesto también el trabajo profesional. La fuerte competitividad, agudizada por la crisis económica, encuentra un aliado esencial en la crisis de valores. Lo que ayer era un tumulto en una ciudad, es hoy una oportunidad de negocio para los medios y mañana la propaganda necesaria para vender un producto. Lo de menos es que para conseguirlo todo sea un inmenso bulo, se provoquen odios sociales o se hunda a personas decentes: todo por la venta de ejemplares o de clicks.
No lo he leído todavía, pero comparto con vosotros estos dos enlaces sobre el autor.
A partir del tuiteo anterior, leyendo esto sobre la porquería de periodismo de hoy en día ow.ly/dyUu4
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